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Seamos “Tú Y Yo”, No “Nosotros”

Puedo vivir sin ti. Puedo levantarme cada día sin tu abrazo de buenos días. Puedo dormirme tranquilamente sin tenerte a mi lado. No me moriré si no vuelvo a verte nunca más. Podría llegar a ser feliz si esta es la última conversación que tendremos. Puedo comer, correr, hablar, ver películas, escuchar música, leer, bailar y reír sin ti. Salgo de fiesta, conozco a otra gente, hago nuevos amigos y nuevas relaciones. Estoy rodeada de mis amigos y también de mi familia. Mi vida no te necesita. Yo no te necesito para nada, pero te quiero para todo.

Nos hicieron creer que en un universo infinito y en un planeta habitado por más de siete mil millones de personas estaba nuestra alma gemela, que nuestra media naranja, ese ser absoluto que nos completa, se encuentra entre esos siete mil millones de personas y que debíamos encontrarlo para ser felices. ¿Solo yo siento la presión? Teniendo en cuenta esto, lo más probable es que jamás llegues a conocer a la persona más compatible para ti, a no ser que creas en el destino o una fuerza superior que será la encargada de unir vuestros caminos y jamás os separará. En tal caso, puedes dejar de leer.

Frente a esta encrucijada solo hay tres caminos posibles: el primero y más pesimista, que jamás encontraremos a dicha persona y moriremos solos; el segundo, que seremos unos conformistas aceptando a alguien suficientemente bueno, o por último, podemos asumir que nosotros mismos ya estamos enteros, que no necesitamos a nadie que nos complete y que podemos ser felices, solos y libres. Todo ello no significa que rechacemos las relaciones y que tengamos que ser unos eternos solteros. Esto significa que tú no me completas, que yo no te completo y que no es necesario que carguemos en el hombro del otro nuestra capacidad de ser o no ser felices, porque tú no me haces feliz. Yo soy feliz.

“No te necesito, te prefiero. La posibilidad de elegir en el amor y seguir siendo los dueños de nosotros mismos” Walter Riso
La necesidad es obsesión. Olvidémonos del “nosotros”. Quiero que seamos tú y yo pero juntos. Dejemos atrás los celos. Tú no me perteneces. Yo no te pertenezco. No eres mío ni yo soy tuya. Quiero que seas mi mejor amigo y quiero ser tu mejor amiga. Quiero hacer mi vida y que tú hagas la tuya. Quiero ser libre y también que tú seas libre, que puedas volar, huir y que decidas quedarte a mi lado. Quiero ser tu elección, no tu necesidad. No quiero que me necesites, quiero que prefieras despertar conmigo a hacerlo solo o con otra persona. Quiero ser la persona a la que llamas cuando necesitas hablar de lo que sea o simplemente con la que te sientas cómodo en silencio.

Sé que puedo amarte a ti sin olvidarme de amarme a mí. Podemos ponerle etiquetas o no, poco importa. Quiero quererte mientras todavía soy dueña de mí misma. No me apetece formar nuestra vida. Ya tengo una vida y tú tienes la tuya, decidamos compartirla. Porque la verdad es que no necesito tus besos ni el sexo contigo, pero quiero besarte y que hagamos el amor. Quiero que seas mi elección y quiero que me elijas. No necesito un nosotros ni un nuestro, simplemente un tuyo y un mío en la misma habitación.