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Nací En Los 90 Y Lo Hice En La Época Correcta

Estoy harta de leer por las redes sociales lo típico de “se ha perdido la magia que había décadas atrás”, o “debería haber nacido en los 80”. ¿Por qué? Quiero que me expliquen por qué exactamente es malo haber nacido en el siglo XXI, donde tenemos el mundo a nuestros pies, donde los descubrimientos nos comen a nosotros y cada vez la especie humana intenta avanzar un poquito más.

Nos dejamos manipular y no pensamos por nosotros mismos

Yo creo que echan la culpa a las nuevas tecnologías, a la facilidad con la que obtenemos ahora las cosas, pero realmente la culpa no es de la época, de internet, del 3.0 o de los medios de comunicación. Porque detrás de todo esto estamos NOSOTROS. Nosotros somos quienes nos relajamos, nos volvemos vagos, nos dejamos manipular y no pensamos por nosotros mismos.

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Nosotros somos quienes decidimos qué hacer con nuestras vidas, qué música bailar, qué canción cantar y qué rumbo seguir. Y nada de eso tiene que ver con la época; tiene que ver con nuestra personalidad, en cómo nos dejamos influenciar. La verdad de todo esto es que seguimos al rebaño. Que asentimos y permitimos con demasiada facilidad. Que nosotros elegimos si hablar las cosas entre pantallas o a la cara. Como si los móviles nos pusieran una pistola en la cabeza para no quedar con la gente que nos importa.

Nosotros somos quienes decidimos qué hacer con nuestras vidas

Aquí lo que sigue fallando, como en el resto de épocas, es la estupidez humana. Nos adaptamos a las facilidades haciendo nuestra vida una facilidad per se. En vez de emplear las herramientas que vamos consiguiendo para llegar a la cima del mundo. Así que ya está bien de decir que no hemos nacido en la época correcta. ¡Hemos nacido cuando teníamos que nacer!

La única culpable de los problemas del mundo de hoy es nuestra actitud

Así que levantaros de los sofás, las sillas, los coches, soltad los móviles, los ordenadores y salid a abrazar, a trabajar, a sonreír y a vivir como os dé la gana. No echéis la culpa de nada a los avances que hoy en día tenemos, la única culpable de los problemas del mundo de hoy es nuestra actitud.