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Esto Usan Las Embarazadas Para Que Se Les Ceda El Asiento En El Bus

El Ayuntamiento de Milán ha puesto a disposición de las embarazadas unas chapas, en las que ponen “¿puedo sentarme?”, para que se las pongan en la solapa de la chaqueta. ¿Con qué fin? Es una campaña de sensibilización para que se les ceda el asiento en los transportes públicos. Esta iniciativa ya estaba funcionando también en Japón y Londres. En las tres ciudades distribuyen gratuitamente las chapas en los metros.

Estas, son de un tamaño considerable, de unos siete centímetros de diámetro y además para que resalten son colores chillones: rosa, amarillo y blanco. Las chapas las pueden recoger las mujeres en las que es evidente que están embarazadas o en su defecto presentando un certificado de que lo están. Además, los familiares o amigos de estas pueden pedir dichas chapas para regalarles la insignia.

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Lo preocupante es que se tenga que llegar a estos extremos para que a las mujeres en cinta se les ceda el asiento en los transportes públicos, como en cualquier sitio. ¿De verdad la sociedad de hoy en día tiene tan poco sentido común? ¿Dónde han quedado los valores, la urbanidad y las formas? Está claro que si nada de esto se respetaba, alguna medida había que tomar para solventar el problema de alguna forma. Pero esto solo me hace dudar de la caridad humana.

Sinceramente, no sé a dónde vamos a llegar. Hay asientos habilitados para embarazadas, los cuales necesitan. Como si no fuera suficientemente cargante ir con mil ojos para no recibir ningún golpe, o percance en la tripa. Como si no fuera suficientemente importante salvaguardar la vida de una persona humana indefensa.

Lo peor de esto, es que no solo pasa con las mujeres embarazadas, la misma situación se repite con personas de la tercera edad o con personas con discapacidades físicas. Para mis adentros, pensaba que en todas partes podía haber personas maleducadas y sin valores que no cedieran el asiento a estas personas, pero quería creer que la mayoría tenía el suficiente sentido común como para ceder un simple asiento durante el trayecto de un punto a otro. Es tan simple como satisfactorio decir “siéntese” a aquellas personas que lo necesitan.