Saltar al contenido

Adiós Al Romanticismo En Las Relaciones 3.0

Lo sabemos, estamos en la época de las pantallas, en la era digital, en la que podemos comprar y vender por internet, hablar, ver pelis, escuchar música o votar con solo pulsar un botón sin salir de casa. Si antes éramos vagos, internet nos ha vuelto aún peor. Pero es culpa nuestra. Estamos dejando de lado la magia. Ahora nos da demasiada pereza plantarnos en casa de alguien a quien nos apetezca ver y darle una sorpresa.

¿Para qué vamos a movernos de casa si podemos desbloquear el móvil y enviar un WhatsApp acompañado de un monísimo emoticono? Mucho más práctico, ¿verdad?

Hemos permitido que el 2.0 nos vuelva idiotas

Pero en realidad no, en realidad nos hemos vuelto descuidados, como son ahora las relaciones sentimentales. Nos hemos cargado la magia, señores y señoras. Hemos sustituido los nervios de la primera cita por las conversaciones a través de pantallas, los abrazos por notas de voz, las miradas por fotos enviadas por internet, las caricias por “likes” y los cumplidos por emoticonos.

Yo no digo que toda esta tecnología no esté bien, pero no entiendo por qué una cosa tiene que ocupar el lugar de la otra. Por qué tenemos que darnos cuenta de si le importamos a alguien según si nos contestan rápido al WhatsApp o nos tienen en Facebook. ¿Tenéis idea acaso de cuántas parejas han roto por la puñetera hora de conexión? Es algo que no tiene ni pies ni cabeza.

Volver a valorar los hechos y no las palabras

Hemos permitido que el 2.0 nos vuelva idiotas, que basemos nuestra felicidad en si tu novio habla con otra persona o le da “me gusta” a la foto “de la guarra esa”. Deberíamos empezar a volver a valorar los hechos y no las palabras, los paseos y no los mensajes, las sorpresas, que te cojan en volandas en vez de que te cojan las llamadas. Más tiempo físicamente juntos y más tiempo virtualmente separados. Porque al final, los wasaps se borran, pero las marcas de la piel no.