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10 Motivos Por Los Que El Mejor Verano De Tu Vida Lo Pasaste En Un Campamento

¿Te acuerdas? Imposible olvidar esos campamentos de verano en los que al principio parecía no avanzar el tiempo y sin darte cuenta llegaba el día en el que te lamentabas de que acabara esa aventura. Viviste momentos únicos y especiales con personas que no conocías y que se convirtieron en grandes confidentes y compañeros de travesuras. Y es que no había campamento en el que no quedaras a medianoche a pintar la cara a las de la tienda de al lado o día en el que a modo de espía fueras sigilosamente a la tienda de los chicos a oír lo que decían. Por no hablar de nuestro primer amor que, aunque pasajero, fue la historia de amor más bonita que hemos vivido. Estas son algunas de las cosas por las que sabes que no has vuelto a tener un verano igual.

  1. Porque te sentiste como una auténtica superviviente

    Porque te sentiste como una auténtica superviviente

  2. Porque nunca te has aprendido la coreografía de tantos bailes

    Porque nunca te has aprendido la coreografía de tantos bailes

  3. Porque cualquier excusa era perfecta para hablar con tu amor platónico

    Porque cualquier excusa era perfecta para hablar con tu amor platónico

  4. Porque creías que los monitores no sabían nada de los intercambios de tiendas

    Porque creías que los monitores no sabían nada de los intercambios de tiendas

  5. Porque siempre había un chico que se te declaraba el último día

    Porque siempre había un chico que se te declaraba el último día

  6. Porque las mejores cosas pasaban debajo del agua

    Porque las mejores cosas pasaban debajo del agua

  7. Porque viviste tu primer amor pasajero

  8. Porque te sentiste una estrella en la actuación de la última noche

    Porque te sentiste una estrella en la actuación de la última noche

  9. Porque te creías una espía cuando ibas a escuchar a la tienda de los chicos

    Porque te creías una espía cuando ibas a escuchar a la tienda de los chicos

  10. Porque te despertabas con miedo de tener la cara pintada

    Porque te despertabas con miedo de tener la cara pintada